turismo post pandemia

No todo está perdido, sí hay un gran futuro para la industria

Ahora que la pandemia se ha vuelto parte del panorama cotidiano y todos cada vez nos sentimos más adaptados y resignados a la idea de que conviviremos con ella por mucho tiempo, es posible ver cada vez más a muchas personas atreviéndose a subirse a un avión de nuevo, y aunque lo hacemos con temores y precauciones obvias, es muy pertinente hablar de lo que los viajes por motivos de convenciones, congresos o exposiciones significan no solo en el plano económico, sino también profesional y psicológico.

Uno de los primeros efectos que he observado es que en la actualidad las personas y empresas se han vuelto aún más selectivas a la hora de elegir en qué eventos participar y por ende, a dónde viajar. Por supuesto que no solo es por temas presupuestarios, sino también por temas de riesgos, actividades y rentabilidad del viaje o evento. Hoy he observado que la ventana de toma de decisión respecto a viajar o participar en un evento es, en la mayoría de los casos, mucho menor. Es decir, el tiempo de anticipación a la fecha del evento y viaje es más reducido, con lo que se hace muy difícil, casi imposible para el organizador del evento, tener siquiera un poco de claridad respecto al comportamiento de sus visitantes y clientes. Estamos en muchos casos navegando por aguas turbulentas, a ciegas y con pocos recursos de planeación.

En este mismo sentido, el efecto psicológico de tomar decisiones casi de último minuto respecto a hacer el viaje o no, está brindando una expectativa de cambio en las condiciones del viaje, que déjeme decirlo señor o señora viajera, no van a cambiar. La pandemia no es como un huracán, que por muy agresivo que sea, en cierto tiempo termina; la pandemia es como una deuda, si no la pagamos, estará ahí por siempre. Por tanto, sugiero a todos que tomemos decisiones, de ser posible, más anticipadas porque con ello no solo se estará preparando de mejor manera para enfrentar el reto, sino también contribuyendo a que la volatilidad en las frecuencias aéreas sea menor y por tanto tengamos mejores precios para todos. Por otro lado, le permitirá cuidar de mejor manera su propio presupuesto. Los vuelos de último minuto casi siempre son más caros que los bien planificados.

A pesar de lo anterior, no todo ha sido malo alrededor de la pandemia, obviamente más allá de la tragedia humanitaria y sanitaria. Hago esta referencia porque la disrupción nos ha dejado quizá como patrimonio el que seamos mucho más responsables con nuestros recursos y presupuestos de viaje, así como de los eventos que elegimos.

Digámoslo así, somos compradores mucho más sofisticados y exigentes, lo cual a mediano plazo nos hará elevar mucho más los estándares comerciales, ponderando por encima de todo la rentabilidad, seguridad del viaje y el evento al que asistiremos, generando así una cultura de compra más informada, sustentada y técnica. Sé que esto hace más difícil vender un evento o un viaje, ya que exige mayor capacidad de información técnica, documental y preparativa, sin embargo, a la larga tendremos un marketplace donde las empresas, destinos y personas mejor capacitadas serán quienes dominen los mercados del viaje y eventos.

En un futuro no muy lejano, veremos cómo muchos jugadores pierden espacio en el mercado o incluso desaparecen, como desafortunadamente ya ha sucedido durante la pandemia. Sin embargo, veremos como otros empiezan a repuntar y ganar terreno en la industria por su capacidad de transformación y adaptación a este consumidor más sofisticado y demandante; por haber construido por un lado esa capacidad de venta más sofisticada y por adaptarse de mejor manera a este mercado que apenas reinicia. Así que, si usted está analizando qué hacer con su viaje o evento, no lo piense mucho, el mercado está ofreciendo condiciones únicas de competencia que quizá jamás vuelva a tener. Piénselo así, hoy usted es un pionero sofisticado, está en usted conquistar ese territorio fértil. ¡Saludos y feliz viaje!

Autor: David Hidalgo

Especialista en Comunicación, Marketing e Industria de Reuniones. Profesional con más de 26 años de experiencia desarrollando proyectos de Marketing, Comunicación, Negocios y Eventos. En los últimos 18 años ha estado al frente de diferentes proyectos en la Industria de Reuniones, encabezando por 6 años la Dirección en Atracción de Eventos Nacionales e Internacionales para la Ciudad de Monterrey para la Oficina de Convenciones y Visitantes de Monterrey. Posteriormente estuvo a cargo en el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) de la responsabilidad de liderar el área de Candidaturas Internacionales, trabajando con todos los destinos mexicanos en la atracción de Eventos internacionales a México. Su evolución lo lleva a lanzar primero IBTM Latin America y posteriormente, en el 2017, anuncia la creación de IBTM Americas. En 2019 crea Experience by IBTM Americas, primer evento experiencial para la industria de reuniones en Latinoamérica.

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