Turismo en busca de equilibrio

La psicología positiva, rama que promueve el estudio de lo que hace florecer a los seres humanos para poder replicarlo, motivó a que se creara un reporte de la felicidad (World Hapiness Report) para medir este estado en la población de los países. Mucho se ha criticado este índice, sobre todo cuando se le compara con el PIB, ambos usados como medidores de éxito y desarrollo, pues parece increíble para algunos que ser feliz pueda ser un anhelo u objetivo, y no el tener dinero, cosas, propiedades, y luego querer más y más y más. Como que esta última visión es la más común y es la que rige nuestro mundo en la actualidad.

 

el impacto ambiental radar 10
También te puede interesar

Traigo esto a colación porque creo que con el turismo y la sustentabilidad pasa algo parecido. Hay quienes no pueden esperar a que las fronteras se abran en su totalidad y se eliminen requisitos de viaje para poder atender al mismo número de viajeros que atendían antes, si no es que más, a costa de lo que sea (“tenemos que recuperar lo que no ganamos en 2020”). Y hay otros que se están cuestionando si de verdad es necesario y benéfico regresar a los niveles pre Covid-19, dejando un poco de lado la ganancia y el consumismo avasallador, y pensando un poco más, no solo en el planeta sino en las comunidades que reciben (por no decir, tienen que tolerar) a cientos de miles de turistas que llegan y aplican el veni, vidi, vici.

Por supuesto que entiendo al primer grupo, no vivo en una burbuja; pero también entiendo al segundo. O sea, ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre. ¿Por qué ha de ser blanco o negro nada más? ¿Por qué no buscar un equilibrio en el que, como empresas turísticas, nos beneficiemos de esta industria; pero también procuremos el bienestar de la región y sus habitantes? Al final, de no ser por esto último, no habría turismo, ¿cierto? Las ganancias no deberían medirse solo en dinero sino también en salud, autonomía, felicidad, independencia…

análisis radar 10
También te puede interesar

Pero nos hemos dejado llevar por la avaricia, diría yo. En un estudio realizado por la Autoridad de Turismo de Hawaii en 2018, dos tercios de quienes respondieron estuvieron de acuerdo en que “la isla estaba siendo manejada por turistas a expensas de la gente local”. Y esto pasa con muchos otros destinos. Y la avaricia viene de todos lados, eh. No es solo que los proveedores turísticos quieran vender más y más; es también que, como viajeros, queremos ver más, queremos estar, no queremos perdernos de nada, queremos ser los primeros en ir aquí o allá, o de los pocos que hacen esto o aquello. Y la mayoría de las veces no nos preguntamos a costa de qué y de quiénes.

En la medida en la que entendamos esto y practiquemos la corresponsabilidad (que tanto quiso enseñarnos la pandemia), seremos capaces, por un lado como viajeros, de decidir mejor dónde ponemos nuestros recursos y tiempo a la hora de viajar. Necesitamos entender que nuestras decisiones tienen impacto, y por eso deben reflejar nuestros valores y principios; walk the talk se dice en inglés (actuar lo que hablas, predicar con el ejemplo). Y por otro lado, como industria, lograremos entender que los destinos, las comunidades, la naturaleza y el oxígeno que respiramos, por mencionar solo algunos, no nos pertenece a ninguno y, a la vez, nos pertenece a todos.

Autor: Alethia García Viana

La experiencia de Alethia en relaciones públicas, mercadotecnia y comunicación va desde hoteles boutique y cadenas globales, hasta destinos nacionales e internacionales y otras empresas relacionadas con turismo, al igual que marcas de estilo de vida. Su trayectoria empezó hace 17 años e incluye clientes como Fairmont Mayakoba, Expedia Group, Destination Canada, San Diego Tourism Authority, Marriott Hotels Mexico, Iberostar, Amadeus, Simon Shopping Destinations y One&Only Mexico, entre muchos otros. En 2019 perteneció al Consejo Editorial del suplemento De Viaje del periódico Reforma. Estudió Mercadotecnia en el Tec de Monterrey y tiene una Maestría en Liderazgo Positivo.